A Londres no le faltan librerías gloriosas. Los londinenses somos unos verdaderos obsesos de la literatura (aunque a veces algunos compremos más libros de los que leemos…). Como tal, nuestra ciudad alberga algunas de las librerías más bonitas del mundo, e incluso un callejón secreto lleno de curiosas tiendas que venden tomos antiguos. Aquí mismo se encuentra la librería más antigua del Reino Unido. A la plétora de novedades literarias londinenses se suma Word on the Water, la única librería flotante de Londres.
Word on the Water lleva flotando alegremente en Regent’s Canal desde 2011, y es un auténtico tesoro (¿barco pirata?) de libros. La colección de libros nuevos y usados llena todos los rincones de la «London Bookbarge». Encontrará pilas de libros en el interior, así como estanterías en el exterior. ¿Hay algo que refleje mejor la emoción del descubrimiento y la expectación que despierta cada libro que subir a bordo de una barcaza de los años 20 para encontrarlo? Sin duda, es una de las formas más originales y emocionantes de hojear literatura en Londres.

Sin embargo, no todo ha sido un camino de rosas para la tienda. En un momento dado, antes de que pudieran asegurarse un amarre permanente, las autoridades del canal les obligaron a trasladarse a un punto de amarre diferente cada dos semanas. Por si fuera poco, hace unos años la barcaza estuvo a punto de hundirse cuando se inundó el interior de la librería flotante.
Afortunadamente, Word on the Water consiguió un amarre permanente y ha echado el ancla para el futuro inmediato.
Algo más que libros en Word on the Water
Obviamente, Word on the Water hace hincapié en los libros. Si no, no podría ser exactamente una librería. Pero el equipo también organiza muchos eventos a lo largo del año. Desde charlas sobre política, arte, feminismo y tecnología hasta sesiones de micrófono abierto. En estas últimas, músicos e intérpretes suben al tejado de la barcaza para entretener a los asistentes y transeúntes. También se organizan lecturas de libros y recitales de poesía, e incluso tienen su propio club de lectura Word on the Water.
Todo esto para decir que es un lugar precioso para pasar unas horas. Eche un vistazo a los títulos (acabará comprando más de los que esperaba), o acomódese para pasar una tarde de entretenimiento. Además, ¿quién puede resistirse al encanto de una librería TAN mona en invierno?
Créditos: @word.on.the.water vía Instagram