Cargado de historia y rebosante de encanto, el restaurante más antiguo de Londres lleva saciando los estómagos hambrientos de los londinenses desde que abrió sus puertas por primera vez en 1798. Ahora, casi 230 años después, el edificio en el que se encuentra acaba de ser donado al National Trust con el objetivo de proteger esta emblemática institución «de una forma que nadie más podría».
Rules abrió sus puertas en el número 34-35 de Maiden Lane a finales del siglo XVIII, gracias a Thomas Rule. Lleva más de dos siglos y pico sirviendo comida tradicional británica (con especial énfasis en la carne de caza de temporada) a todo tipo de clientes, y, de paso, se ha convertido en todo un punto de referencia londinense por derecho propio. Desde su decoración de ensueño hasta sus deliciosos platos, rebosa carisma, personalidad y encanto de antaño.
El edificio histórico, junto con toda una serie de objetos históricos que hay en su interior, ha sido donado recientemente al National Trust por J-P Mayhew, que ha sido el orgulloso propietario del restaurante de Covent Garden durante los últimos 40 años. Esta donación tan generosa tiene un valor de más de 11 millones de libras, y el acuerdo hará que el propietario del restaurante, Ricky McMenemy, se convierta en arrendatario comercial del National Trust. Esto significa que el restaurante seguirá abierto y que el alquiler se pagará a la organización benéfica dedicada al patrimonio y se destinará a futuros trabajos de conservación.

El señor Mayhew dijo: «Hay pocos restaurantes en el mundo que hayan resistido el paso del tiempo como Rules».
«Gracias a muchos años de duro trabajo y a algunos golpes de suerte extraordinarios, ha sobrevivido a todo, desde planes de remodelación y cambios en los gustos hasta el Blitz».
«Les estoy muy agradecido [al National Trust] por creer en esta idea y por proteger este edificio y dos siglos de historias para que la gente pueda disfrutarlas para siempre».
Hilary McGrady, directora general del National Trust, dijo: «Este lugar es una pieza excepcional de historia viva, con sus rincones donde cenaban los reyes y donde escritores y políticos tramaban sus planes, y las tradiciones que ha mantenido vivas a pesar de las guerras y las convulsiones. Ha desafiado todas las adversidades para seguir en pie hoy aquí, con las puertas aún abiertas y el bizcocho de melaza todavía en el menú».
«La extraordinaria generosidad del señor Mayhew y el cariño que ha dedicado a Rules durante muchas décadas hacen que este lugar tan querido tenga un futuro que no se mide en años, sino en generaciones. Su donación garantiza que una de las grandes instituciones vivas de Londres seguirá formando parte de la vida cultural de la ciudad, con todas sus historias, tradiciones y carácter intactos».