A los londinenses parece que últimamente nos ha dado por sudar para eliminar toxinas y dejar atrás las preocupaciones . Así que supongo que viene muy bien que no nos falten saunas por toda la ciudad donde podamos hacerlo. Pero puede que pronto tengamos que hacernos un hueco para dar cabida a una más, porque una organización sin ánimo de lucro ha puesto el ojo en un lugar protegido de grado II* en Stoke Newington, y ahora está solicitando oficialmente permiso al ayuntamiento para convertirlo en una sauna comunitaria totalmente nueva.
La organización en cuestión es Community Sauna CIC (la mente pensante detrás de bastantes de las «cajas de sudor» de la ciudad) y el edificio que les ha robado el corazón es la estación de bombeo de Stoke Newington. Esta preciosa estructura, catalogada como de grado II*, se conoce más comúnmente como «El Castillo» por su llamativa arquitectura de estilo medieval, y lleva desde la década de 1850 en un emplazamiento de ensueño en —lo has adivinado, amigos— Stoke Newington.
La estación de bombeo fue diseñada por el ingeniero William Chadwell Mylne y construida entre 1854 y 1856 para dar respuesta a la creciente necesidad de agua limpia en Londres. Estuvo en funcionamiento hasta mediados del siglo XX, pero debido a cambios en la red de suministro de agua de la ciudad, dejó de funcionar y se reconvirtió en un centro de escalada en la década de los 90. La evolución natural, ¿no crees?

Las propuestas de Community Sauna CIC prevén instalar una sauna de madera con calefacción seca (con capacidad para hasta 16 personas) y dos duchas frías dentro del «castillo» de la época victoriana. Aunque yo, de momento, no iría corriendo a por el bañador, amigos. El ayuntamiento aún no ha tomado una decisión y la autoridad urbanística local tiene que evaluar los planos para asegurarse de que no afecten negativamente al carácter ni a la integridad estructural de este lugar histórico.
Según se informa, ya ha habido 12 objeciones formales por parte de los vecinos, que han planteado como posibles problemas la contaminación acústica, el deslumbramiento de la iluminación LED, el posible hacinamiento y el uso de un terreno que estaba destinado a un huerto comunitario. El ayuntamiento, sin embargo, no cree que los planes vayan a afectar al terreno adyacente y tampoco espera que el lugar tenga un impacto significativo en el tráfico peatonal de la zona.
Los urbanistas del ayuntamiento han recomendado que se apruebe la nueva sauna por un periodo inicial de cinco años y se espera una decisión definitiva en los próximos días. Por supuesto, te mantendremos informado.