Bajo las calles del Soho se esconde un fragmento olvidado de la rica historia de Londres, y es muy probable que hayas pasado por encima de él (muchas veces) sin siquiera echarle un segundo vistazo. En la esquina de Charing Cross Road y Old Compton Street se encuentra una de las joyas ocultas más brillantes de la capital: Little Compton Street.
Sé lo que estás pensando: es uno de los lugares más concurridos de Londres, ¿cómo es posible que una calle entera pase totalmente desapercibida? Bueno, amigos, eso es porque sólo se puede vislumbrar si se sabe lo que esconde debajo. Y estamos a punto de contarte el secreto. Porque somos así de majos.
¿Dónde está la calle Little Compton?
Como he mencionado antes, tienes que dirigirte a la esquina de Old Compton Street y Charing Cross Road. Allí encontrará una discreta isleta sobre la que hay una rejilla metálica. Y si te acercas a esa rejilla metálica, entre los barrotes, encontrarás dos señales de tráfico victorianas perfectamente conservadas que indican que este lugar escondido es Little Compton Street.
La historia de Little Compton Street
En la época victoriana, la zona en la que se encuentra Little Compton Street era un barrio de chabolas conocido y bastante notorio. La calle era frecuentada por muchos personajes famosos, como William Blake (poeta y artista), William Godwin (filósofo) y Richard Wagner (compositor), que vivieron, trabajaron o se alojaron en esta calle del Soho. Pero en 1886, la Junta Metropolitana de Obras decidió demoler Little Compton Street y algunos de sus vecinos para construir la enorme vía que hoy conocemos como Charing Cross Road.
Little Compton Street en la actualidad
Hoy en día, la añorada calle subterránea se utiliza como túnel de servicios públicos, y se han eliminado todos los demás rastros de su existencia, aparte de las dos señales de tráfico que quedan para que los trabajadores puedan orientarse por los pasadizos. La subrepticia calle sólo se puede ver si te acercas a la mencionada rejilla, así que es posible que los transeúntes te miren con desconcierto si te agachas para echar un vistazo. Pero si tienes la oportunidad, te recomendamos que eches un vistazo a esta pieza olvidada del pasado de la capital. Eso sí, ten cuidado con los autobuses y los coches.

