Llevando desde el 2 de agosto de 1900 saciando los estómagos hambrientos de los londinenses, se considera que Paul Rothe & Son es la tienda de bocadillos más antigua de la ciudad. Dirigida por la misma familia desde hace más de 120 años, el negocio está actualmente en las manos de confianza de Paul Rothe (el nieto del fundador de la tienda) y su hijo, Stephen. Y esta institución de Marylebone es la cápsula del tiempo más sabrosa de la ciudad, que te transporta al pasado en cuanto cruzas la puerta.
Paul Rothe & Son abrió sus puertas originalmente como una charcutería alemana, con productos de alimentación y provisiones para los vecinos de la zona. Tras la Segunda Guerra Mundial, el ambiente del barrio empezó a cambiar: dejó de ser tan residencial y se volvió mucho más comercial. Para adaptarse a este panorama en constante cambio, la tienda empezó a servir almuerzos al número cada vez mayor de trabajadores locales. Y… bueno… el resto ya es historia, la verdad.
Hoy en día, la carta se ciñe a los clásicos, lo que demuestra que, si haces algo bien, no hace falta añadirle un montón de florituras. Su bocadillo de pastrami sigue reinando como el plato estrella de la carta, pero hay un montón de otros rellenos deliciosos para disfrutar. Este local, que te transporta al pasado, apenas ha cambiado en el último siglo. Cuenta con una barra central para servir, mesas y sillas de estilo clásico repartidas por el local, y paredesrepletas de encurtidos, chutneys y mermeladas de todas las variedades imaginables.
Aunque la tienda atiende a un flujo constante de clientes habituales fieles, también ha atraído a bastantes caras famosas a lo largo de los años. Madonna, Harry Styles y Anthony Hopkins son algunos de los nombres destacados que han visitado Paul Rothe & Son a lo largo de los años. Y, para ser sinceros, no cuesta nada entender por qué tiene tanto tirón.
📍Encontrarás Paul Rothe & Son en el número 35 de Marylebone Lane, W1U 2NQ.
🚇 La estación más cercana es Bond Street.