El último resumen «Lo mejor del mundo» de National Geographic está pensado para destacar los lugares que los viajeros deberían tener en cuenta en 2026, y este año se centra especialmente en destinos donde la gastronomía es la protagonista.
En lugar de limitarse a clasificar restaurantes o cocinas, la lista destaca lugares donde comer bien va de la mano de la identidad local, la cultura y la experiencia de viaje.
Una de las incorporaciones más interesantes es un destino del Reino Unido que combina productos rurales, patrimonio y alta cocina de una forma que resulta a la vez tradicional y muy actual.
Somerset ha sido clasificado como uno de los mejores lugares del mundo para disfrutar de la gastronomía en este momento por National Geographic

Somerset lleva mucho tiempo siendo una de las regiones gastronómicas más discretamente distintivas de Inglaterra, y la última guía gastronómica mundial de National Geographic expone argumentos de peso sobre por qué merece un lugar en el radar de cualquier viajero que se precie.
Desde huertos de manzanos y granjas de sidra hasta quesos artesanales y restaurantes de referencia, el condado ofrece una historia gastronómica que se siente a la vez profundamente arraigada y muy actual.
En Somerset, la sidra es más que una bebida; forma parte del paisaje y de la identidad local.
El condado cuenta con más de 450 variedades de manzanas y sigue siendo uno de los principales productores de sidra del Reino Unido, con marcas como Thatchers, Burrow Hill Cider y Wilkins Cider que atraen a visitantes que quieren degustar la tradición en su lugar de origen.
Esa mezcla de tradición frutícola y degustaciones prácticas le da a la región un fuerte sentido de pertenencia que es fácil de convertir en un reportaje de viajes o un artículo sobre el destino.
¿Por qué merece la pena visitar Somerset?

El atractivo gastronómico de Somerset no se limita a la sidra. El condado es también la cuna del queso cheddar, con referencias a su vínculo con la zona que se remontan a 1170, y lugares como Westcombe Dairy permiten a los visitantes degustar quesos de leche cruda elaborados con leche de vacas que pastan en exuberantes prados.
En Bruton, el nuevo centro neurálgico gastronómico del condado, los restaurantes «de la granja a la mesa», las experiencias gastronómicas en galerías de arte y las posadas con estilo están ayudando a reposicionar Somerset como un destino gastronómico moderno, en lugar de solo uno rural.
Somerset alberga uno de los refugios rurales más comentados del Reino Unido

El atractivo gastronómico de Somerset alcanza su punto álgido en The Newt, una finca rural muy admirada que se ha convertido en uno de los refugios rurales más comentados del Reino Unido.
Extendiéndose a lo largo de 800 acres de huertos y bosques, combina un alojamiento de precioso diseño con un fuerte sentido de pertenencia al lugar, donde los jardines, las cocinas y el paisaje desempeñan un papel fundamental.
Sus experiencias se centran sobre todo en la gastronomía y la naturaleza, desde visitas guiadas sobre las abejas y los tradicionales «cream teas» hasta «The Great Garden Escape», una excursión de un día de Londres a Somerset que incluye un viaje en tren en primera clase, visitas a fincas, degustaciones y un almuerzo en el Garden Café, donde la comida se basa en verduras.