El panorama de los supper clubs de Londres está más concurrido que nunca, pero de vez en cuando surge un concepto que resulta genuinamente novedoso.
Sicander es uno de ellos: un club gastronómico y plataforma creativa con sede en Londres que te descubre los sabores yemeníes más refinados a través de menús íntimos basados en la generosidad, la cultura y la conexión.
Fundado por Haytham Sicander en 2024, el proyecto se inspira en su infancia en Yemen, donde la comunidad era el centro de la vida cotidiana y todo el mundo era bienvenido a la mesa. Ese espíritu sigue marcando la experiencia hoy en día.
Más allá de un simple concepto gastronómico, Sicander utiliza la comida como una forma de fomentar el entendimiento cultural, apoyar a las familias de Yemen y contribuir a la sociedad a través de clases de tecnología alimentaria financiadas con los ingresos del club gastronómico y la venta de productos.
Un club gastronómico con un propósito

En una época en la que los clubes gastronómicos a veces pueden parecer algo efímero, Sicander ha estado construyendo algo con más perdurabilidad.
Lo que empezó como cenas íntimas en casa se ha convertido en uno de los puntos de encuentro más interesantes de Londres entre la gastronomía, la moda y la cultura, y la marca colabora con marcas como Carhartt, Jordan, Live Fast Die Young y Aminé x New Balance.

Parte del atractivo radica en cómo Sicander refleja un cambio más amplio en la forma en que la gente quiere comer: menos formal, más comunitaria y con una mayor conexión emocional. Pero lo que lo distingue es su misión.
Al poner el foco en la cocina yemení, Sicander está ayudando a que una tradición culinaria aún poco representada se haga un hueco en el panorama gastronómico londinense.
¿Qué hay en el menú?

La próxima cena tendrá lugar el viernes 31 de julio a las 19:00 h, con un menú de temporada inspirado en la cocina yemení, pensado para compartir y disfrutar en compañía.
Entre los platos destacan las gambas a la parrilla con mantequilla de ajo y chile tostado, pimienta y labneh de tomate confitado; la paletilla de cordero a la harissa cocinada a fuego lento con arroz ahumado al azafrán; la berenjena al tamarindo a la parrilla; y la pavlova de cerezas con pistacho y hoja de higuera.
Es un menú que combina comodidad e innovación, sin dejar de poner la generosidad en el centro de la experiencia.
Esa combinación de sabor, narración de historias y comunidad es precisamente lo que ha ayudado a Sicander a destacar en un panorama saturado.
Más allá de la comida en sí, Sicander refleja algo más grande que está ocurriendo ahora mismo en Londres. A los comensales les atraen cada vez más las experiencias que se perciben como personales, culturales y colaborativas, mientras que las marcas se inclinan por cenas comunitarias más informales como forma de crear vínculos más fuertes.