La Torre de Londres va a volver a llenar de agua su foso por primera vez en casi dos siglos, en un gran proyecto de rediseño que combina patrimonio, ecología y acceso público. Los planes aprobados por el Ayuntamiento de Tower Hamlets transformarán el foso seco en un paisaje de estanques, humedales, prados y jardines pluviales.
Un foso con un pasado turbio
El foso de la Torre lleva seco desde la década de 1840, cuando lo vaciaron porque desprendía un hedor insoportable. Antes de eso, la zanja había cumplido durante mucho tiempo una función defensiva y práctica, pero siglos de sedimentos, residuos y un mal drenaje lo dejaron inservible como elemento acuático.
Qué incluye el nuevo plan
Según Historic Royal Palaces, el proyecto creará un «paisaje de foso ecológicamente rico» que responde a la pérdida de biodiversidad y a la escasez de agua. El nuevo diseño incluye humedales, zonas de pradera, jardines pluviales en el lado oeste y un estanque de aprendizaje sobre la naturaleza para visitas escolares en el foso este.
Los planes también incluyen instalaciones conmemorativas relacionadas con la Primera y la Segunda Guerra Mundial, además de una zona de reunión y una pradera abierta cerca de la entrada para mejorar la experiencia de los visitantes.
Parte de una renovación más amplia de la Torre de Londres
La restauración del foso forma parte de un proyecto más amplio de remodelación de la Torre de Londres, con un presupuesto de 70 millones de libras. Este programa más amplio añadirá nuevos espacios comunitarios, centros de aprendizaje y acceso público al archivo arquitectónico del recinto, además de mejoras orientadas a la educación, la sostenibilidad y la conservación.
Al convertir el foso en un espacio ecológico vivo, la Torre está transformando uno de los elementos históricos más famosos de Londres en algo que rinde homenaje tanto al pasado del lugar como a su futuro.