El Reino Unido ha votado de forma decisiva en contra de la prohibición de las redes sociales para los menores de 16 años. Ayer (lunes 9 de marzo), los diputados votaron por 307 votos contra 173, con una mayoría de 134, en contra de las modificaciones propuestas al proyecto de ley sobre el bienestar infantil y las escuelas, presentado por el conservador y exministro John Nash.
Australia se convirtió en diciembre pasadoen el primer país del mundo en prohibir las redes sociales a los menores de 16 años, mientras que Francia votó en enero a favor de prohibir el uso de las redes sociales a los menores de 15 años y España anunció en febrero sus planes de prohibir las redes sociales a los menores de 16 años. Sin embargo, a pesar del rechazo del Gobierno británico en esta ocasión, la prohibición podría seguir adelante.
Olivia Bailey, del Partido Laborista, anunció que el Gobierno puso en marcha la semana pasada una consulta para «garantizar que los niños puedan crecer con una relación más segura, saludable y enriquecedora con el mundo online», en la que se pregunta si las plataformas de redes sociales deberían tener una edad mínima o desactivar funciones adictivas como la reproducción automática.
Una propuesta alternativa también podría hacer que la secretaria de Ciencia, Liz Kendall, «restringiera o prohibiera a los niños de determinadas edades el acceso a los servicios de redes sociales y chatbots». Esta futura enmienda le daría el poder de limitar el uso de VPN por parte de los niños, cambiar la edad de consentimiento digital y limitar determinadas funciones «perjudiciales o adictivas».
¿Por qué hay desacuerdo sobre la prohibición de las redes sociales?
Muchos, entre ellos el mismísimo Hugh Grant, han pedido que se prohíban las redes sociales a los menores de 16 años, preocupados por su impacto en la salud mental de los adolescentes, ya que las relacionan con los índices de depresión, ansiedad y baja autoestima. Otros, como la organización benéfica infantil NSPCC, advierten de que una prohibición podría empujarlos a los rincones más oscuros de Internet.
Por el momento, el proyecto de ley sobre el bienestar infantil y las escuelas volverá a la Cámara de los Lores para su posterior consideración. Si se aprueba, el proyecto de ley introducirá un registro de «niños que no asisten a la escuela», junto con nuevas medidas de seguridad para «evitar que los niños vulnerables se queden sin recibir los servicios que necesitan».