A Londres no le faltan puentes, ¿verdad? Desde los más pequeños y discretos hasta los enormes y elaborados, hay un montón de pasarelas que conectan distintos lugares de la ciudad. Pero muy pocas son tan únicas como esta. Suspendido sobre una callejuela de Covent Garden se encuentra el Puente de la Aspiración. Esta estructura en espiral que se eleva hacia el cielo conecta la Escuela de Ballet Real con la Ópera Real, ofreciendo a los bailarines un paso directo entre estas dos instituciones emblemáticas.
El Puente de la Aspiración
Construido en 2003 por Wilkinson Eyre (los mismos que estuvieron detrás de la transformación de la central eléctrica de Battersea), el Puente de la Aspiración mide 9,5 metros de largo y juega un papel clave en el mundo de las artes escénicas. Este pasadizo discreto ofrece un camino privado, casi como un portal, entre la escuela y el escenario, llevando a los estudiantes y a las aspirantes a bailarinas directamente al mundo del ballet profesional.

El diseño fluido (y galardonado) del puente pretende imitar el movimiento de un bailarín. Una serie de 23 portales cuadrados con intervalos acristalados se sostiene sobre una viga central de aluminio. Los cuadrados giran en secuencia y toda la estructura da un cuarto de vuelta en el aire. Funcional y fascinante a la vista, el Puente de la Aspiración se diseñó para unir a la perfección los dos edificios, a pesar de que no están alineados.
Donado generosamente a la Escuela del Ballet Real por varias personas y organizaciones, el Puente de la Aspiración se encuentra girando sobre Floral Street, en Covent Garden. Es a la vez elegante y llamativo (al igual que los bailarines que lo cruzan) y sirve como un magnífico recordatorio de que, en Londres, siempre merece la pena mirar hacia arriba, porque nunca sabes lo que te puedes encontrar.