Leyes sobre conducción bajo los efectos del alcohol en el REINO UNIDO La legislación sobre conducción bajo los efectos del alcohol en el Reino Unido está a punto de sufrir importantes cambios en 2025, ya que el Gobierno propone rebajar los límites legales de alcoholemia para los conductores de Inglaterra y Gales.
Si conduces, conocer las normas actuales y las que se avecinan es crucial para tu seguridad y el cumplimiento de la ley.
Límites actuales de alcoholemia al volante en el Reino Unido
En la actualidad, la tasa máxima de alcoholemia permitida para los conductores en Inglaterra y Gales está fijada en 80 microgramos de alcohol por 100 mililitros de sangre (equivalentes a 35 microgramos por 100 mililitros de aliento).
Este límite es notablemente superior al de Escocia, que desde 2014 está en 50 microgramos por 100 mililitros de sangre, uno de los más estrictos de Europa.
Se fijarán nuevos límites de alcoholemia en el Reino Unido
El Gobierno británico ha anunciado planes para reducir el límite de alcohol al volante en Inglaterra y Gales a 50 microgramos por 100 mililitros de sangre, igualando el límite de Escocia. Más recientemente, los laboristas han propuesto un umbral aún más bajo, de 22 microgramos por 100 mililitros de aliento, para mejorar aún más la seguridad vial.
Esta medida forma parte de una estrategia más amplia para reducir las víctimas causadas por la conducción bajo los efectos del alcohol, que, a pesar de ligeras mejoras, siguen siendo obstinadamente altas. En 2023, se produjeron en el Reino Unido más de 6.300 siniestros relacionados con la conducción bajo los efectos del alcohol, con 260 víctimas mortales.
¿Por qué se hacen estos cambios?
Los expertos coinciden en que incluso niveles bajos de alcohol merman la capacidad de conducción: los tiempos de reacción se ralentizan y el juicio se deteriora significativamente. Las investigaciones demuestran que los conductores que superan el límite actual de 80 microgramos tienen seis veces más probabilidades de verse implicados en accidentes mortales que los que están completamente sobrios.
Desde Escocia redujo su límite en 2014, los datos policiales mostraron un descenso inmediato de las infracciones por conducir bajo los efectos del alcohol, junto con una mayor concienciación pública y apoyo al cambio. Se esperan resultados similares en Inglaterra y Gales con las nuevas propuestas.
¿Qué más está cambiando?
Además de la reducción de los límites de alcoholemia, el Gobierno tiene previsto introducir normas más estrictas para los conductores de edad avanzada entre las que se incluyen pruebas oculares obligatorias para que los mayores de 70 años puedan conservar su permiso de conducir. También podría haber nuevas normas para sancionar con puntos a los pasajeros que no lleven puesto el cinturón de seguridad.
Además, el Gobierno estudia adoptar medidas de seguridad inspiradas en la UE, como la instalación obligatoria de alcolocks (dispositivos de alcoholemia instalados en los vehículos) para los infractores reincidentes, que impiden arrancar el coche si el conductor supera la tasa permitida. El objetivo de estas medidas es combatir más eficazmente las infracciones habituales de conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas.
¿Qué significa esto para los conductores?
Determinar exactamente cuánto se puede beber antes de superar el límite legal es complicado. Depende de factores como el peso, el sexo, el metabolismo, la ingesta reciente de alimentos y el tipo de alcohol consumido. No existe una conversión simple de bebidas a alcoholemia que se aplique a todo el mundo.
Lo más seguro es no beber si vas a conducir. Incluso pequeñas cantidades pueden mermar sus capacidades y poner en peligro su vida y la de los demás.
¿Cómo se comparan los límites de alcoholemia del Reino Unido con los del resto de Europa?
Aunque Inglaterra y Gales tienen actualmente uno de los límites legales de alcoholemia más altos de Europa, muchos países tienen políticas mucho más bajas o de tolerancia cero, especialmente para los conductores comerciales y noveles. Con los cambios propuestos, Inglaterra y Gales se acercarían más a las normas europeas.
La iniciativa del Gobierno de reducir el límite de alcoholemia refleja la creciente evidencia de los peligros del alcohol en las carreteras y la urgente necesidad de reducir el número de víctimas. Los cambios, combinados con una mejor aplicación de la normativa y la educación del público, pretenden que la conducción sea más segura para todos.