Si esta semana te has paseado por Westminster, quizá hayas notado una nueva y bastante misteriosa incorporación al conjunto artístico de la zona. El miércoles por la mañana (29 de abril) se vio una enorme escultura nueva y, al haber aparecido de la noche a la mañana, la estatua desató al instante especulaciones sobre si se trataba de una obra de Banksy. Sin embargo, el pionero artista público y activista político nos mantuvo a todos en vilo y no confirmó que los rumores fueran ciertos hasta hoy (30 de abril). Banksy ha publicado esta tarde en Instagram para confirmar que la estatua satírica que han colocado en medio de Waterloo Place es , efectivamente, obra del artista anónimo.
La estatua representa a una persona vestida con traje, saliendo a grandes zancadas del borde de un pedestal, con el rostro cubierto por una bandera que ondea al viento. Se encuentra en St James’s Waterloo Place, cerca del Monumento a la Guerra de Crimea, a un paso de las estatuas de Eduardo VII y Florence Nightingale. La firma característica de Banksy también se puede ver grabada en la base de la escultura.
Banksy se ha hecho bastante famoso por aparecer en plena noche y crearobras de arte que invitan a la reflexión para que los transeúntes desprevenidos las descubran a la mañana siguiente. Esta nueva obra de arte de Westminster es una de las piezas más grandes de Banksy hasta la fecha. Y, para ser sincero, no sé qué es más impresionante: si la escultura en sí o el hecho de que Banksy haya conseguido colar un enorme pedestal y una estatua de gran tamaño en pleno centro de Londres sin que nadie se diera cuenta.
El Ayuntamiento de Westminster declaró : «Estamos encantados de ver la última escultura de Banksy en Westminster, que supone una llamativa incorporación al vibrante panorama artístico público de la ciudad».
«Aunque hemos tomado las primeras medidas para proteger la estatua, por el momento seguirá siendo accesible para que el público la vea y la disfrute».