Puede que la temporada de vacaciones de verano haya llegado a su fin, pero si le apetece engañarse pensando que todavía está paseando por las soleadas calles del sur de Europa, preste atención. Hay una zona del sur de Londres conocida como Pequeño Portugal que, como su nombre indica, te hará sentir como si te hubieras trasladado directamente de Lambeth a Lisboa. Aparte del tiempo, claro.
El barrio está perfectamente enclavado entre Vauxhall y Stockwell, abarcando una parte de South Lambeth Road y sus calles adyacentes. Está repleto de locales familiares tradicionales, desde bares a panaderías (y todo lo demás), que traen los sabores y tradiciones de Portugal a una zona más bien modesta de nuestra capital.
La historia del Pequeño Portugal
El Pequeño Portugal se ha ganado este título en los últimos 50 años gracias a su importante comunidad lusófona. En los años sesenta y setenta, muchas familias portuguesas se trasladaron a Londres en busca de oportunidades laborales, y muchas de ellas se instalaron en esta zona. Ahora hay unos 30.000 lusófonos en el barrio, lo que convierte a Little Portugal en la mayor comunidad portuguesa del Reino Unido.

Visitar el Pequeño Portugal
En realidad, el Pequeño Portugal no ha cambiado mucho en los últimos 50 años. Sigue repleto de comercios locales que exhiben y venden los mejores productos portugueses por una fracción del precio que se pagaría por ellos en cualquier otro lugar de Londres. Las bulliciosas calles están repletas de restaurantes, panaderías, bares y delicatessen portugueses, donde podrá picar auténticos pasteles de natas, beber vino tradicional portugués y atiborrarse de marisco de alta calidad. La animada zona ofrece frecuentes eventos comunitarios y música en directo, y muchos de los bares y restaurantes ofrecen asientos al aire libre, para que los visitantes se empapen del vibrante ambiente.
En 2023 se creó un mural en Little Portugal para celebrar la comunidad local y reforzar el carácter histórico y cultural de la zona. El mural fue organizado por el Proyecto Brixton, financiado por el alcalde de Londres, y pintado por Alex Bowie y Eduarda Craveiro. Ahora luce orgulloso frente a la biblioteca Tate del sur de Londres, en South Lambeth Road, y merece la pena visitarlo cuando se pase por la zona.