Los viajeros se enfrentan a otro golpe en sus presupuestos de vacaciones, ya que las aerolíneas de toda Europa y más allá están repercutiendo el fuerte aumento de los costes del combustible de aviación en el precio de los billetes.
Las últimas subidas se producen después de que los precios del combustible para aviones se dispararan en 2026 debido a las interrupciones en el suministro procedente de Oriente Medio.
Los datos del mercado y los informes del sector muestran que los costes del combustible han subido considerablemente en las últimas semanas, lo que ha ejercido presión sobre los costes operativos de las aerolíneas y ha llevado a las compañías a proteger sus márgenes subiendo las tarifas.
Las aerolíneas suben las tarifas ante el aumento de los precios del combustible para aviones
Tanto Air France como KLM han aumentado los recargos en las nuevas reservas, mientras que Virgin Atlantic también ha advertido a los pasajeros de que deben esperar tarifas más elevadas en los próximos meses.
Air France y KLM han duplicado su recargo por combustible en vuelos de larga distancia, pasando de 50 a 100 euros por viaje de ida y vuelta, con un aumento de 70 euros en los vuelos a Estados Unidos, Canadá y México, y un incremento menor, de 10 euros, en las rutas más cortas.
Los cambios se aplican a las nuevas reservas, lo que significa que los pasajeros que ya hayan comprado billetes no se ven afectados.
Air France y KLM habrán aumentado sus tarifas de ida y vuelta en 87 £
Virgin Atlantic también ha subido los precios, añadiendo 50 £ a los billetes en clase turista, 180 £ a los de clase turista premium y 360 £ a los de clase business en las nuevas reservas.
El director ejecutivo de la aerolínea ha dicho que los costes del combustible son ahora tan altos que podrían producirse nuevas subidas si la situación no mejora.
Los expertos en viajes afirman que el impacto podría extenderse aún más si el combustible para aviones sigue siendo caro, especialmente durante la ajetreada temporada de verano.
Sin embargo, señalan que, por lo general, las aerolíneas no añaden cargos sorpresa a las reservas existentes, por lo que los pasajeros que ya hayan reservado vuelos no deberían verse afectados por tasas de combustible adicionales tras la compra.
Qué significa esto para los viajeros
Para los turistas, el efecto inmediato es sencillo: los nuevos vuelos pueden salir más caros, sobre todo en las rutas de larga distancia.
Las familias que reserven más adelante en la temporada serán probablemente las que más noten el impacto, ya que los recargos se suman a los precios de verano, que ya son elevados.