Los laboristas han triunfado en las Elecciones Generales de 2024 por un Landslide, convirtiendo a Keir Starmer en el nuevo Primer Ministro. Starmer acaba de sustituir a Rishi Sunak tras catorce años de gobierno conservador en el Reino Unido, después de una reunión con el rey Carlos II, quien pidió a Starmer que formara una nueva administración gubernamental.
Starmer ya ha anunciado que los cambios serán inminentes durante su discurso de victoria, prometiendo una «renovación nacional» poniendo «el país primero, el partido después».
La Cámara de los Comunes británica tiene 650 escaños, y cada diputado representa a una circunscripción individual en algún lugar del país. Los laboristas han obtenido 409 escaños en su mayor victoria desde Tony Blair en 1997.
En cuanto a los conservadores, se dice que es su peor resultado en casi 200 años, con una enorme pérdida y sólo 119 escaños más. Sunak asumió su responsabilidad tras el anuncio, declarando: «El pueblo británico ha emitido esta noche un veredicto aleccionador, hay mucho que aprender… y asumo la responsabilidad de la pérdida»

En cuanto a los demás partidos, los Liberales Demócratas han obtenido 71 escaños, y Reforma del Reino Unido, sucesor del Partido Brexit, ha conseguido cuatro escaños, el mismo número que el Partido Verde. Otra victoria notable en Londres viene nada menos que de Jeremy Corbyn, ex líder del Partido Laborista, que este año se presentó por libre para Islington Norte.
Hablando de Londres es la primera vez en más de cien años que no hay un representante conservador en el centro de la ciudad, pero hay un par en las afueras y alrededores. Averigua quién ganó en tu circunscripción electoral haciendo clic aquí.
La victoria de Starmer se produce tras una campaña centrada en hacer frente a la inestabilidad económica, resolver los atrasos del Servicio Nacional de Salud y mejorar la seguridad nacional. Su manifiesto incluye el establecimiento de la Gran Energía Británica, la reducción de los tiempos de espera del NHS y la aplicación de medidas contra la delincuencia y el comportamiento antisocial.

Starmer respaldó esta afirmación en su discurso de victoria, subrayando su compromiso de restaurar la estabilidad económica al decir: «Éste es un voto por el cambio, por reconstruir nuestro país y por acabar con el caos»
Esta victoria no sólo marca una nueva era para el Partido Laborista, sino que también sienta las bases para importantes cambios políticos en todo el Reino Unido. Así pues, mientras Starmer se prepara para instalarse en el número 10 de Downing Street y formar un, su gobierno promete una renovada atención al servicio del país y a abordar de frente los acuciantes retos de la nación.