Los aviones supersónicos podrían volver a la escena en cuestión de meses, gracias a un importante cambio en las reglas del transporte aéreo supersónico. Los expertos del sector y los magnates de la tecnología sugieren que el Concorde podría volver a los cielos a partir de 2026 (sí, el año que viene). La noticia llega tras la firma de una ley estadounidense que elimina la prohibición de los vuelos supersónicos.
El último vuelo del Concorde tuvo lugar el 26 de noviembre de 2003. Y ahora, más de veinte años después de que los aviones pioneros fueran retirados del servicio, este histórico cambio de normativa podría suponer la reaparición de rutas rápidas entre ciudades como Londres y Nueva York.

El regreso del Concorde
El Concorde revolucionó el transporte aéreo, haciendo que los pasajeros cruzaran el Atlántico en una fracción del tiempo que tardan los vuelos regulares. El vuelo Concorde más rápido registrado entre Londres y Nueva York, por ejemplo, tuvo lugar el 7 de febrero de 1996. El avión voló entre la Gran Manzana y Londres en 2 horas, 52 minutos y 59 segundos. Un vuelo entre las dos ciudades en un avión normal tarda actualmente entre 7,5 y 8 horas. Así que sí, fue bastante rápido.
Se dice que una empresa llamada Fly Concorde LTD está dirigiendo el renacimiento de los aviones rápidos. Respaldada por ingenieros y empresarios de la aviación de todo el mundo, la nueva versión del avión supersónico (bautizada como Concorde 2.0) tendrá el mismo diseño elegante y el mismo morro afilado, pero funcionará con combustible de aviación sostenible y será aproximadamente un 50% más ligera que su predecesora. Gracias a una moderna tecnología de reducción del ruido, los nuevos aviones también suprimirán los fuertes estampidos sónicos que afectaban a los aviones originales.
Como es de suponer, los precios de estos nuevos y veloces aviones serán, en principio, tan elevados como el propio avión, pero los fabricantes esperan que los costes acaben bajando.