Todos hemos estado alguna vez en esa situación: paseando por el parque en un precioso paseo otoñal o corriendo para encontrarnos con nuestros amigos, cuando nos topamos con una pequeña sorpresa que tiene el poder de arruinarnos el día. La suciedad de los perros en aceras y parques es uno de esos problemas pequeños, pero universalmente frustrantes, que pueden convertir un paseo agradable en una escapada embarazosa.
Pero una nueva iniciativa en Cataluña (España) podría cambiar la situación. La policía de la zona está analizando el ADN de las cacas de perro abandonadas en la calle para identificar a sus dueños y multarlos con hasta 500 euros. La idea es sencilla: si los dueños saben que pueden ser identificados, se lo pensarán dos veces antes de dejar un despojo.
Con más de 13,5 millones de perros en el Reino Unido y un 36% de hogares con al menos uno, según cifras recientes, ¿podría algo así cambiar el problema de la suciedad, tan común en grandes ciudades como Londres?

¿Apoyarías las pruebas de ADN de las cacas de perro?
Cataluña no es el primer lugar en usar la ciencia para acabar con el problema de las cacas, con ciudades como Bolzano en Italia implementando esta estrategia el año pasado, e incluso algunos distritos de Londres lo han intentado, ya en 2016. Lo creas o no, el plan se probó por primera vez en Londres, en Barking, ¡y no, no me lo estoy inventando!
Mientras los ayuntamientos siguen buscando formas eficaces de mantener limpias las calles y fomentar la tenencia responsable de mascotas, las pruebas de ADN podrían formar parte de un impulso más amplio hacia la rendición de cuentas.
Se dice que el plan piloto redujo la suciedad de los parques en un 50%, pero al final el proceso se consideró inaplicable y no continuó. Pero con el avance de la tecnología y el aumento de la tenencia de perros, ¿podría ser el momento de volver a intentarlo con esta nueva tecnología?