Ya estamos oficialmente en la temporada de fingir que te has metido de lleno en una película de Richard Curtis. Así que el hecho de que el escenario perfecto para nuestras recreaciones de comedias románticas acabe de salir al mercado inmobiliario londinense es una auténtica pasada, ¿no crees?
Es muy posible que la puerta azul más famosa del planeta sea la que da acceso a la casa del personaje de Hugh Grant en la película ambientada en Londres que a todo el mundo le encanta: «Notting Hill». Y esa preciosa vivienda que se esconde tras esa misma puerta se ha puesto a la venta; aquí tienes todo lo que necesitas saber al respecto.
La vivienda de tres dormitorios está situada en Westbourne Park Road, a un tiro de piedra de Portobello Road. De hecho, la propiedad solía pertenecer al guionista de la película, Richard Curtis, pero desde entonces ha estado en manos del empresario Neil Hutchinson. En la querida película de 1999, la puerta azul brillante da acceso a la casa ficticia de William Thacker. En la vida real, da acceso a una casa adosada de 2.752 pies cuadrados que está a la venta a través de los expertos inmobiliarios de Sotheby’s por la friolera de 7,5 millones de libras.

El interior de la vivienda
La vivienda está bañada de luz natural y cuenta con una enorme cocina abierta, un comedor y una sala de estar. La casa se construyó originalmente como estudio de artista y una galería en la primera planta rodea casi todo el perímetro del espacio. Hay un estudio repleto de estanterías, tres dormitorios (uno de ellos con un gran baño en suite antiguo), enormes techos abovedados, chimeneas de época y vidrieras. La propiedad rebosa carácter y encanto, pero ¿acaso podríamos esperar menos de un pedazo de historia del cine?
Una de las joyas más brillantes de esta propiedad es una escalera de caracol que lleva a un patio frondoso y lleno de vegetación y a una azotea bastante recóndita, que ofrece el lugar de ensueño para ver cómo la gente de Notting Hill va y viene en su día a día.

La puerta principal de la vivienda, que se reconoce al instante, sigue atrayendo a multitudes de cinéfilos hasta el día de hoy, pero en realidad no es la puerta original de la película. Esa puerta concreta se subastó con fines benéficos, pero la que la sustituyó sigue luciendo ese llamativo tono de azul que todos conocemos y nos encanta.
Puedes consultar aquí el anuncio completo de la propiedad.