«Comparte tu ubicación», «No cuelgues el teléfono», «Mándame un mensaje cuando llegues a casa».
Si eres mujer en Londres, seguro que has dicho o escuchado las tres cosas, sobre todo cuando empieza a anochecer. Y cuando este domingo se atrasen los relojes, la oscuridad llegará una hora antes, junto con esa lista mental de siempre: la ruta más rápida y mejor iluminada para volver a casa, a quién llamar y si realmente merece la pena quedarte fuera una hora más.
La campaña «Right to Move» de ONU Mujeres Reino Unido tiene como objetivo ayudar a las mujeres a moverse por los espacios públicos con confianza, en lugar de con precaución y miedo. Ahora, en su tercer año, ofrece consejos prácticos sobre cómo reaccionar cuando seas testigo de acoso, desde comentarios no deseados hasta intimidación física. Su mensaje es sencillo: sentirte segura no debería depender de la luz del día, y velar por la seguridad de las mujeres es responsabilidad de todos.
¿Qué es «Right to Move»?
«Right to Move» forma parte del programa «Safe Spaces Now» de ONU Mujeres Reino Unido, que colabora con las autoridades locales, las empresas de transporte, las organizaciones de eventos y otras entidades para que los espacios públicos de todo el Reino Unido sean más seguros para las mujeres y las niñas.
Según ONU Mujeres Reino Unido, más del 70 % de las mujeres del Reino Unido han sufrido acoso sexual en espacios públicos, y la gran mayoría nunca lo denuncia.
Este es un tema que Londres también está empezando a abordar a nivel municipal. El mes pasado, el alcalde de Londres anunció un fondo de 15,6 millones de libras para hacer que los espacios públicos sean más seguros para las mujeres y las niñas, y los distritos londinenses pueden solicitar dinero para mejoras como mejor iluminación, mejores cámaras de seguridad y menos puntos ciegos en parques y calles.
Además de cambios como estos, «Right to Move» se centra en concienciar a la gente sobre cambios más inmediatos: saber cómo intervenir, de forma segura, cuando somos testigos de acoso.
Los tres pasos que debes conocer
Ya se trate de piropos, comentarios indeseados o intimidación física, hacer algo es mejor que no hacer nada. La campaña se centra en un sencillo esquema llamado «Detén. Apoya. Denuncia».
Detente: Ofrece ayuda si es seguro hacerlo. Céntrate en la persona que está siendo acosada, no en quien la acosa. El objetivo es cambiar la dinámica de poder y demostrarle que no está sola; establecer contacto visual podría ser todo lo que hace falta.
Apoyo: Ayuda a la persona a sentirse segura y pregúntale qué necesita. Podrías ofrecerte a acompañarla hasta la estación más cercana, esperar con ella hasta que llegue el autobús o quedarte con ella mientras llama a un amigo. Lo que a ella le resulte reconfortante puede ser diferente de lo que tú querrías, así que es importante seguir sus indicaciones.
Consejo: Ofrécete a ayudarles a denunciar el incidente, si así lo desean. Mucha gente no quiere denunciar el acoso porque cree que nada va a cambiar, pero denunciarlo puede ayudar a identificar a los reincidentes y a proteger a otras personas. Pero deja que tomen su propia decisión y respeta su elección.
Cómo ayudar de forma segura
La guía sugiere distraer la atención de la situación, por ejemplo, pidiendo direcciones, dejando caer algo cerca o entablando una conversación que no tenga nada que ver. Si no te sientes cómoda interviniendo tú misma, puedes pedir ayuda al personal o a los de seguridad, o avisar al conductor del autobús o a cualquier otro transeúnte. Y si el momento ya ha pasado, habla con la persona después para asegurarte de que está bien.
Si no es seguro intervenir directamente, no estás indefensa. Anotar la hora, el lugar y los detalles de lo que ha pasado puede ser de ayuda si más tarde decides denunciarlo. Y no solo puedes ayudar en los espacios públicos. Llamar la atención sobre comportamientos dañinos entre amigos, como cuando una amiga resta importancia a los piropos callejeros diciendo que «solo es un cumplido», también puede marcar la diferencia.
¿No sabes qué decir? La guía sugiere preguntar: «Oye, he visto lo que ha pasado, ¿estás bien?», «¿Quieres que me quede contigo?» o «¿Quieres que llame a alguien?».
La clave está en respetar sus límites y dejar que sean ellas quienes decidan qué tipo de apoyo quieren. No las presiones para que hagan nada para lo que no estén preparadas: tu papel es devolverles la seguridad y la libertad de elección.
Sabes a quién acudir en caso de necesidad
Si crees que la vida de alguien corre peligro, llama al 999 inmediatamente.
Envía un SMS al 61016 para ponerte en contacto con la Policía Británica de Transportes si tienes algún incidente en el transporte público.
Llama al 101 para asuntos policiales que no sean de emergencia.
En un local o evento, el personal y los servicios de seguridad suelen contar con procedimientos de protección o bienestar. Y en parques, calles o edificios públicos, ponte en contacto con el equipo de seguridad comunitaria de tu ayuntamiento.

Cómo participar
El domingo 25 de octubre, las mujeres pueden compartir sus propias respuestas a «Si me sintiera segura al caer la noche, haría…» usando #StopSupportReport y etiquetando a @UNWomenUK. Las respuestas son cosas cotidianas: salir a correr después del trabajo, volver a casa andando en lugar de pagar un taxi, tomar un atajo por el parque. Son libertades a las que la mayoría de las mujeres se ven obligadas a renunciar al caer la noche.
Los hombres también pueden participar firmando la carta abierta de la campaña, comprometiéndose a intervenir cuando vean un caso de acoso en público. Y todo el mundo puede descargar el «Ally Action Pack» gratuito de ONU Mujeres Reino Unido, que incluye el marco completo, guiones sobre qué decir y más formas prácticas de ayudar a que los espacios públicos sean más seguros.